¿ESTO ES REAL?

 Calderón de la Barca decía que la vida es sueño. Tal vez más de lo que pensamos.

Hola a todos, gracias por estar ahí.

¿Cuántas veces hemos tenido sueños tan reales que hasta que no nos despertamos creemos ciertamente que son la realidad? Ahora voy más allá, la realidad depende de los ojos con los que se mire. Tú no percibirás de la misma manera que yo una misma puesta de sol, o una película o una circunstancia. No es la primera vez que hablo de esto pero, si la realidad varía según  la persona que mira, cómo podemos establecer definiciones generales a términos tan personales como el éxito personal, la felicidad, el bienestar… Por ejemplo, en cuestiones de trabajo, hay gente que desea aprobar oposiciones sin importar el tipo de trabajo que vaya a realizar, simplemente porque supone un trabajo para toda la vida, una “estabilidad económica”, encerrarte en la “zona de confort” de la que no querrás salir.

Tal vez sea más práctico, desde luego más seguro, tendrás tu sueldo a final de mes, harás planes para veranear en la playa o en la montaña y sabes que dispondrás de un dinero que has ido ahorrando mes a mes. Tu vida girará en torno a eso, trabajo, ahorro y vacaciones. Luego empezará de nuevo la misma dinámica año tras año. La ilusión de tu vida es disfrutar esas vacaciones anuales (que luego no resultan tan gratificantes aunque te conformes). Los años pasarán hasta que llegues a la edad de jubilarte y con suerte disfrutar de unos años durante los cuales sí puedes dedicarte a lo que más te gusta, solo que, adivina, ya no recuerdas aquello que tanto te gustaba, solo piensas en dejar pasar los días y llenar las horas que ahora pesan sobre tus hombros. Te sientes inútil para la sociedad y te deprimes porque ya “eres viejo”.

Un poco desolador ¿no? Pues, buenas noticias, no tienes por qué hacer esto, puedes vivir el hoy, el momento, dejar de planear, dejar de querer controlarlo todo. La vida está para vivirla, para disfrutar cada día, de todo lo que tenemos, incluso del maravilloso momento en que abrimos los ojos por la mañana. Supone un nuevo día, una nueva oportunidad para disfrutar lo que tienes, para dar gracias por lo que posees.

No estoy hablando de que no quieras pasar unas vacaciones en esa playa que tanto te gusta y ahorrar para ellas. Puedes hacerlo pero no vivas solo en el futuro, en el verano. Vive cada segundo como si no existiese ninguno más, sonríe porque estás sano, porque tienes un hermoso hogar o una maravillosa familia o porque estás luchando para encontrar todo eso. Siempre habrá algo por lo que puedes dar gracias. Si vives en el hoy te sentirás de manera muy diferente, con más fuerza, con más vitalidad y seguro que si te centras en lo positivo de cada cosa podrás ser consciente de que el mundo no es tan malo como pensabas, las personas no son todas oportunistas esperando el momento idóneo para engañarte.

No olvides lo que realmente te llena hacer, lo que te hace perder la noción del tiempo. No te olvides de los sentimientos de tu corazón que desean ser mostrados al mundo. No te olvides de ti, eres lo más importante de tu mundo y, si tú estás bien, transmitirás felicidad y bienestar. Entonces no seas egoísta y deja de estar malhumorado, el camino se hace andando, cuanto mejor humor tengas, más ameno se te hará y llegarás a la meta feliz y orgulloso de lo que te has encontrado en tu trayecto.

Las personas con retraso mental grave, mi hijo entre ellos, son menos conscientes del mundo que les rodea, son presentes en el instante porque para ellas eso es lo único que existe, lo único que importa. Puede que acaben de pasar por un suceso traumático para ellos y, al cabo de un rato, no solo se les haya pasado, es que no volverán a removerlo. Tal vez sea un recuerdo, tal vez una pesadilla, algo que sucedió y ahora todo está bien. Eso es, ahora todo está bien, ¿de qué te sirve recordar el trauma?

Parece mentira que tantas veces pensemos, pobrecitos. No, pobrecitos nosotros, los que sufrimos por los recuerdos del pasado y que transformamos en traumas, miedos y depresiones o los que sufrimos por el futuro, por una situación que creemos es difícil. Pensamos, le damos vueltas, noches sin dormir, la ansiedad se apodera de nosotros… Realmente lo consideramos necesario. Lo que luego se materializa es que has pasado esa dificultad y nada de lo que habías adelantado ha sucedido.

Así que yo pregunto, ¿de qué nos sirve deprimirnos o ponernos ansiosos? El mundo es más simple, todo pasa, lo quieras o no y tu respuesta ante las situaciones las darás en el momento en que las pases, ni antes ni después. Y tus errores del pasado no son errores, son las respuestas adecuadas según tu estado de ánimo de aquel momento, según los pensamientos que tenías en aquel momento.

Vivamos como los niños, vivamos como las personas con retraso mental severo, seamos libres para disfrutar el momento, este segundo, estas palabras, el maravilloso día, esa puesta de sol… Solo disfrutemos dejando la mente vacía. Este segundo es el único segundo, no lo desperdicies.

Un abrazo a todos.

Rocío Testa Álvarez.