GRACIAS POR MI ÉXITO

Hola mis fieles lectores. He hablado de varios temas ya y en ellos se vislumbraba el que debería ser el más importante en nuestras vidas, es la gratitud.

Doy gracias todos los días por aquello que tengo y que cada día va aumentando un poco más. No siempre ha sido así. Al contrario, yo, como tantas personas, era de las que se quejaba de la injusticia de la vida conmigo, de mis continuos sacrificios, de mi sufrimiento que parecía no tener fin.

No era consciente de que precisamente este continuo pensamiento negativo, esta negación a no querer ver qué se escondía detrás de cada problema, de cada situación. Todo ello hacía no solo que no aprendiese sino que caminase con la venda puesta y tropezando siempre con la misma piedra. Siendo y sintiendo mi victimismo como algo inevitable que formaba parte de mí.

Cuando abrí los ojos al fin empecé a ver mi vida de otro modo. Tenía tanto positivo y hasta entonces no dejaba de negarlo. Me tenía a mí misma para empezar y, negando mi vida, la dejaba  pasar como el agua se escapa de entre los dedos. Empecé al fin a ser consciente de todo lo valioso que había en mí y en mi presente. Abandoné el victimismo y di gracias por esta nueva revelación. Porque eso es lo que fue, una revelación, el velo se había caído de mis ojos y pude ver la piedra y, a su lado, vi la alegría de mi hijo sonriendo, de mi familia apoyándome, de mis amigos animándome a continuar hacia adelante. Entonces miré más allá y vi el éxito que se extendía desde donde ya estaba hasta el horizonte, como un mar de oportunidades esperando que yo simplemente diese un paso y otro paso más.

Me puse en marcha y, en vez de tropezar con esa piedra que ahora veía, la esquivé y lo bueno que tenía se iba ampliando más y más. Y no estoy diciendo que sea millonaria en bienes materiales sino que soy millonaria en desarrollo personal, en felicidad, en hacer cada día lo que más me gusta, en ver a mi familia día a día como se desarrolla y camina. Eso es el éxito para mí.

Éxito es ser consciente de los propios avances y los avances de quienes están contigo. Es ver que Quique pasa un día entero sin lesionarse, verle disfrutar en una situación que sería estresante en otras circunstancias como por ejemplo ir a una boda. Es verle bailar y correr en medio del resto de invitados sin percibir rechazo ni miedo… Claro que este no es tanto mi éxito sino el Éxito de Quique. Es su aportación a este mundo. Y personas que entiendan, respeten e incluso compartan su singularidad, aumentarán con cada reunión de este tipo. Cuantos más “Quiques” haya, más gente aprenderá y llegará a ver como normal conductas que hoy en nuestra sociedad provocan rechazo y miedo.

El día 10 de Octubre fue el día Mundial de la Salud Mental. Debería ser el Día Mundial de la Normalización de Conductas. Nadie es igual a nadie. Todos nos comportamos en ocasiones de manera que se sobresale de lo “normal” así que, por qué no incorporar estos comportamientos que ahora llamamos “locuras” al amplio abanico de conductas del ser humano. Ese será el gran éxito que tal vez consiga Quique y las personas que son como él. La enfermedad mental depende de los ojos con los que mires. Recordemos  esos momentos en los que somos nosotros los que parecemos locos cuando nos salimos de nuestras casillas, pongámonos en el lugar de la otra persona y dejemos de juzgar a la ligera.

Sé que es difícil, que a veces nos chocan esas reacciones, aunque tal vez si las viésemos más a menudo no las consideraríamos tan extrañas. Para eso Quique debe mostrarse al mundo y el mundo debe ver a Quique. Es su misión.

El éxito late dentro de cada uno, es esa semilla a la que a veces tememos abonar y cuidar por el miedo a ver su fruto. La felicidad no son solo momentos, la felicidad es un estado interno que se debería extender a toda nuestra vida, contagiar la paz y serenidad de los que saben que están siguiendo su camino.

No se trata de ser genios, grandes investigadores o importantes personajes famosos sino  de dejar que nos convirtamos en las personas que realmente somos, que superemos nuestras heridas del pasado y que seamos valientes para actuar según nuestro corazón nos dicta aplacando los límites de la mente que intentan que permanezcamos dormidos soñando lo que podíamos haber sido si lo hubiésemos intentado alguna vez.

Es curiosa la gran verdad que supone el ser conscientes de que un solo paso, el primer paso, es ése el que te sacará de donde estás ahora.

Gracias a Miguel Ángel que me dio esta gran oportunidad de mostrar mis pensamientos, gracias a quienes me leen. Gracias a toda mi familia y amigos. Gracias a ASAENEC  que me ofreció poder trabajar en el taller de lecto-escritura y a sus alumnos que tanto me aportan. Gracias porque formáis parte de mi éxito.

Rocío Testa Álvarez.