¿ DE VERDAD QUIERES ODIARME?

 

En esta ocasión voy a hablar de una noticia que leí hace muy poco en internet obra de un personaje que se dedica a buscarse enemigos por el mundo, especialmente con nosotros que tenemos a nuestro cuidado niños, adolescentes o adultos con TEA. Y, por supuesto, para todos aquellos a los que les guste la serie televisiva Juego de Tronos.

Pues bien, lo que esta personilla colgó fue un test de valoración del autismo, dicho test consistía en la respuesta a la pregunta: ¿Te gusta Juego de Tronos?. En caso de que la respuesta fuese afirmativa enseñaba un niño con autismo y, bajo la imagen, una recomendación: suicídate. En caso negativo, entonces la imagen era de una persona normal y debajo su consigna era que eras una persona muy inteligente.

El cuerpo de la noticia tampoco tenía desperdicio poniendo a los niños con diversidad funcional como si fueran peor que seres             monstruosos que deberían estar recluidos para que nadie tuviese que, palabras textuales, soportar verles por todos lados…

Así, de un plumazo, consiguió por una lado meterse con los gustos de una parte de la sociedad, esto es,  la gente a la que le gusta dicha serie televisiva que, por lo que he podido observar, es bastante cuantiosa. Y por otro, con un sector tan querido y que, paradójicamente, es bastante desconocido, el mundo del autismo. El niño de todos modos era muy guapo, menos mal que tuvo ese gran desliz, podía haber sido peor.

Como es lógico hubo muchos y variados comentarios, todos negativos insultando al culpable de semejante sandez de noticia. Como gracioso no se ganará la vida aunque si su intención era buscar la indignación y la publicidad gratuita que ésta provoca no tiene precio.

Bien, sí, la indignación es totalmente lógica, es lo primero que se te viene a la mente, insultar a ese desgraciado que se permite el lujo de atentar contra seres tan indefensos como son los autistas o en el juicio contra los gustos televisivos de un sector de la sociedad. A esa primera reacción sin embargo deberíamos ser capaces de superarnos e ir más allá. De cuestionarnos acerca de lo que pretendía este pobre ignorante con esa noticia bochornosa, ¿Pretendía hacerse famoso? ¿pretendía llamar la atención? ¿qué le llevó a ser tan despectivo con este concreto sector de la diversidad funcional?.

Está claro que la primera cuestión no tiene duda. Se hizo famoso y se extendió por las redes sociales como el fuego, impunemente además, ya que ni twiter ni Facebook bloquearon esta entrada haciéndose vírica. ¿Ha sido con mala prensa? Bueno, en cualquier caso famoso y seguido y twteado y retwuiteado por usuarios e instituciones…. Cabe hacerse la pregunta de si realmente este tipo de comentarios merece de verdad la pena hacerlos tan famosos solo para “vengarnos” de esa persona quien, muy probablemente, se ría a costa del impacto social que ha conseguido. Y es que ser políticamente correcto es más fácil aunque llegas a menos público.  Realmente sí, consiguió hacerse famoso y llamar la atención.

Otra curiosidad reside en el hecho de qué le lleva a ser despectivo con este grupo tan concreto como es el autismo. Eso me llama la atención. Meterte con todos los sectores que tienen alguna minusvalía sea física o mental no me parecería extraño, aunque justamente el autismo… ¿No habrá sufrido este ser algún tipo de trauma relacionado con personas aquejadas de este mal?

El lado positivo, y aunque no lo parezca sí lo hay, es que gracias a él una parte enorme de la sociedad española ha leído acerca de ese extraño  término que es el autismo. Aunque solo sea por eso ya lo considero didáctico. Quién sabe si precisamente gracias a este absurdo comentario mucha gente se habrá informado acerca del término. ¿No sería esa una de las mejores venganzas con las que se puede atacar a los causantes de este tipo de enunciados?

Así que, ¿de verdad les vamos a dar el gusto a que consigan lo que perseguían?, ¿les vamos a dar la fama que buscan?, ¿les vamos a atender como a los niños maleducados que tienen una rabieta?  ¿De verdad queremos  odiarles?

¿No es mejor no hacerles caso?, ¿no es mejor no darles más publicidad que la mínima imprescindible, ésa que se da con ese primer impulso. Ése, solo para que se haga lo suficientemente famoso como para que llegue a quien no sepa lo que significa la palabra y lo que supone tener autismo, y aprendan algo tan importante. Para eso y para nada más.

Es por ello que si lo pensamos bien y fríamente a estos personajes les hacemos un enorme daño si sus “inocentes opiniones” no son leídas más que por los cuatro ignorantes que disfrutan con lo mismo que ellos, intentando hacer daño. Debemos recordar la filosofía del pueblo y sus frases famosas llamadas refranes como éstos: “a palabras necias, oídos sordos” o “dos no discuten si uno no quiere”.

¿Realmente queremos odiar a este galán de media tinta cuyo único valor que merece es la nula atención?. No malgastemos energía con aquellos que no lo merecen, viviremos más felices, nos estresaremos menos y nuestros niños estarán igual pues seguro que ellos no lo leerán y, en caso de leerlo, seguro no lo entenderán. Y, para aquellos que sí lo entiendan, y seguro conozco unos cuantos, ellos saben que en este mundo debemos aprender que hay gente buena y gente mala, que la gente mala por poca que sea se hace notar más. Aún así, no merecen ni un minuto de nuestro más hermoso y valioso tesoro que es nuestro tiempo. El tiempo de padres, profesionales que se vuelcan de manera ejemplar con los nuestros. Y para nuestros niños, adolescentes o adultos que solo buscan un lugar en este mundo.

No confundamos la venganza con el supuesto sentido de la justicia o defensa de nuestros niños. No, nada tiene que ver. No nos dejamos pisar por no responder a las provocaciones de gente ignorante y, seguramente, traumatizada. No ganaremos ningún punto por insultarle, solo conseguiremos desahogar el odio que emerge de que hagan daño a aquello que más quieres en este mundo. Es un error creer que por insultarle o intentar hacerle razonar lograrás algo, nada en absoluto, no te escucharán, el mensaje y los “me gusta” serán de quienes ya están de acuerdo contigo, jamás para el que comete la ruindad de meterse con los más indefensos.

 

ROCÍO TESTA ÁLVAREZ