Me siento tan solo….

Hola amigo, hola amiga, ¿cómo estás?, ¿qué te ha pasado de nuevo en tu vida?

¿No has sentido alguna vez que te sientes muy solo, desamparado, como si te encontrases abandonado en el mundo? Seguro que tienes familia, tal vez pareja, amigos… y sientes que nadie puede llenar esa soledad.

Todo lo que haces te parece un mundo, no te apetece realizar nada, solo llenar ese vacío… Lo intentas de muchas maneras, buscas gente que te escuche, que entienda tu sentimiento. Te sientes solo… Necesitas que alguien te arrope, necesitas algo y crees que no sabes qué puede ser.

Tu interior sí lo sabe, tu inconsciente sí lo sabe. Y es que ese vacío, ese malestar nace dentro de ti y por esa misma razón nadie consigue llegar ahí. Es tu niño interior que se ha puesto triste, tal vez esté incluso llorando. Tú no le prestas atención, nadie le ve, es como si no le importara a nadie, como si no existiese….

Ya te he hablado antes de tu niño interior, de ese gran desconocido que apenas sabe hablar porque es muy pequeño. Ese pequeño está cansado de que no le atiendas por eso ha dejado de hablar. Por eso llora, por eso quiere que no te sientas bien. Así que sí, lo tienes todo, tienes «calidad de vida» pero no tienes nada.

¿Dónde ha quedado esa parte de ti de cuando eras pequeño, cuando tenías esperanza en conseguirlo todo, en ser el mejor? ¿Ese joven que creía que él nunca acabaría como sus padres? ¿Ese joven adulto que comienza a trabajar y cree que tendrá cualquier cosa que se proponga?

Le has rechazado, le has encerrado en un lugar remoto de tu mente, tanto, que lo has olvidado.

Puedes creer tenerlo todo, puede que no tengas nada. Los días se convierten en años y pasan ante tus ojos mientras ese pequeño, ese joven, ese joven adulto son cada vez más extraños para ti. Desaparecen con el tiempo vivido.

Te estás negando a ti mismo, no te quieres, no te valoras. Parece que ese tipo de cosas no merece la pena analizarlas… Claro que te sientes solo, es imposible que no sea así porque la parte más importante de ti mismo la estás negando. Si no eres lo suficientemente valiente para descubrirlo, para encontrar el mensaje que tu niño interior tiene para ti jamás conseguirás ser una persona completa y una persona feliz.

Sobre todo hablo ahora para ti, padre, madre, de un niño con algún tipo de problema, no cometas el gran error de pensar que tu vida es la de tu hijo. No creas que si tu hijo está bien tú puedes permitirte el derecho a estar bien. Tu vida es tuya, la de tu hijo es suya.

Si él está mal debe seguir su propio proceso, y que tú estés mal con él no solo no le ayudará sino que le perjudicará. Y no me digas que no lo puedes evitar, siempre se puede elegir. Tú eliges cómo te sientes.

Si acaso consideras que no te importa y continúas creyendo que es tu deber como padre o madre lo que te ocurrirá es que no vivirás ni dejarás que tu hijo se desarrolle como debe. Sé que es complicado, que exige mucho esfuerzo mental y mucho conocimiento de uno mismo, como también sé que eso no solo es sano, es obligatorio.

Puedes no hacerlo, ya sabes, tú eliges. Pero si decides no hacerlo lo que te sucederá es que tal vez  acabes por echarle la culpa inconscientemente, siempre inconscientemente, a tu hijo por lo que has tenido que sacrificarte. O que llegues al final de tus días y te sientas realmente mal por no haber intentado ser tú mismo. Además de que esperemos que tu hijo no se haya hecho dependiente de ti porque entonces, no solo no le habrás ayudado sino que ahora deberá enfrentarse a la vida con más edad y menos recursos.

La vida no es complicada, nosotros la hacemos complicada. Hay que darle a cada uno lo que se merece. Si nuestro hijo, hija, se merecen una vida digna, ¿por qué tú no te lo permites a ti mismo?

Nunca estarás solo.

Rocío Testa Álvarez