Os dejamos una interesante reflexión de nuevo de la mano de Rocío Testa Álvarez.

¿NECESITAMOS LAS VACACIONES?

Parece una pregunta un poco absurda, quizás todos digan ¡Claro que sí! Bueno, pues voy a ser abogada del diablo.

¿Queremos vacaciones o queremos una vida mejor? Me explico. Si trabajásemos en lo que de verdad nos gusta, en eso que perdemos la noción del tiempo, que consideramos que no es trabajo sino un “hobbie”, ¿realmente necesitaríamos vacaciones? Seguro que muchos ya pensaríais vuestra respuesta algo más.

La sociedad en la que vivimos está lejos de ser perfecta, y en esta sociedad “imperfecta” es en donde necesitamos ese “tiempo de ocio”. Ahora pensemos en un mundo donde cada cual trabaja en lo que de verdad le motiva, en eso que hacemos y se nos va “el santo al cielo”, en eso que no nos cansa hacer. Pensemos que somos felices cada segundo del día, desde que te despiertas, durante el trayecto al trabajo, en ese lugar donde haces lo que tanto te gusta y por lo que, además, te pagan ¿De verdad echarías tanto en falta tener vacaciones?

Realmente la cuestión que deberíamos responder es, ¿en qué invertimos el tiempo de  vacaciones?, ¿en hacer lo que nos agrada? ¡Genial! ¡ya estás en tu nuevo trabajo! y por supuesto, ya tienes tus vacaciones que encima durarían no un mes sino ¡todos los días del año! ¿No sería eso fantástico?

En fin, es verano, muchos están deseando acudir a ese lugar sigue sin gustarles ni les motiva para nada pero que les da dinero cada primero de mes. Algunos están deseando que llegue el día uno de julio, o el período de tiempo que hayan escogido para disfrutar el premio de su esfuerzo durante once meses. Es lógico, tal vez “normal”.

Y como sigo siendo la abogada del diablo os invito a todos vosotros que tenéis ese deseo a reflexionar sobre cuáles son vuestros “hobbies”, sobre eso que os hace felices hacer en los ratos libres. Sobre todo os invito a que no desechéis la posibilidad de luchar por ser felices los doce meses del año y no solo un mes en verano ¿Utopía? Quizás no tanto. Mucha gente hace esto que os digo y les va realmente bien. En vez de considerarlo como algo imposible pensemos, ¿y por qué no? Al fin y al cabo estamos en esta vida por unos cuantos años y seguro que cuando seamos muy mayores solo pensaremos, ¿y por qué no lo intenté cuando tenía menos edad y tenía fuerza? El “no” ya lo tienes, tu trabajo también lo tienes, solo hay que buscar lo ideal. Cada uno tiene su propio sueño por eso habrá para todos, nos complementamos y nos completamos.

Desde nosotros como adultos hasta nuestros hijos ¿Qué quieres para tu hijo?, ¿lo que tienes tú o lo que de verdad es su sueño? Visto así parece diferente, ¿a que sí?

A mi hijo las vacaciones no le sientan nada bien, lo desorientan, le aburre el tiempo, no sabe qué hacer con él. Seguro que su cabecita se estará preguntando, ¿por qué el colegio o los profesores dejan de seguir la rutina de todo el año? Esa rutina que tanta paz, tranquilidad y seguridad le supone. Para él la felicidad es su quehacer diario. Estoy segura que como él muchos otros niños o chicos con problemas similares al suyo pensarán del mismo modo.

Tampoco es que ellos sean tan especiales. Si pensamos en los niños pequeños les sucede lo mismo. En el verano… ¡se aburren! Siempre preguntando, “¿qué puedo hacer?” o “me aburro”, hasta que caen dormidos rendidos de cansancio.

Los niños son activos, su trabajo y su “hobbie” es aprender, por eso no echan de menos las “vacaciones”. Eso mientras son pequeños, después los estropeamos con nuestras exigencias, les estresamos y por ello desean tener tiempo libre “para hacer lo que les dé la gana o para no hacer nada”.

Mi esperanza es que cuanta más gente sea feliz los doce meses del año menos problemas habrá en el mundo, menos discusiones, menos de todo lo negativo que asumimos como inevitable. Si estás demasiado ocupado en disfrutar tu felicidad menos tiempo tendrás para querer hacer daño a otros, al contrario, seguro que querrás ayudar para que compartan también tu alegría.

Hagamos de la utopía una realidad, seamos felices en la sociedad perfecta en donde las guerras, la crueldad o las absurdas venganzas no tengan cabida. Comencemos desde ahora, empecemos con nuestro ejemplo para nuestros hijos. Lo que criticas de tu vecino es lo que odias de ti mismo.

Podéis tacharme de loca pero no dejaré de luchar para que mi historia y la de los que me rodean sea feliz. No digo sin problemas sino que sea capaz de sonreír y enfrentar las dificultades tal y como se presentan, sin engrandecerlas, sin huir de ellas. Superar escalón a escalón esta gran aventura que es la vida, mi vida, mi responsabilidad.

Gracias a todos.

Rocío Testa Álvarez.